"Postales desde el Infierno"
Pornography (Fiction, 1982)
Formación: R.Smith/L.Tolhurst/S.Gallup
Calificación: *****
("de" y "para" excesos)
"Hay un corto número de discos que puedes publicar si sigues de esta manera."
Chris Parry (a Robert Smith)
Imprescindibles: Todas.
Prescindibles: Ninguna.
Jamás un disco llegó a influirme tanto como Pornography de los Cure (salvo Black Celebration de los Depeche Mode, otra obra de culto de otro grupo de culto personal). Estos dos discos han ejercido una influencia notable en mi vida porque me he identificado sumamente con sus credos. Ambos discos rezan discursos fríos y oscurantistas. Comparemos. Mientras que en el reverso de la cubierta del disco de los Depeche Mode fechado en 1986 encontramos el siguiente epitafio: "La vida en sí se le ha llamado era espacial" (que es una frase un tanto depresiva), la frase con la que Smith abre su nuevo disco no puede ser para menos "No importa si todos morimos..." Y es que son muchos los paralelismos que veo entre estos dos grupos que han marcado gran parte de mis últimos años. De hecho, uno me llevó al otro: un día mientras curioseaba en una tienda de música discos de los Depeche fuí a parar por proximidad alfabética con los de The Cure (así de sencillo fue mi primer contacto con la banda de Robert Smith). Recuerdo que aquel día me compré Staring At The Sea - The Singles 79-86 a raíz de un concierto de The Cure que vi por la tele Live In Barrowlands allá por el año 2001 que me dejó fascinado. Luego me compré el libro de Jesús Llorente: "The Cure: Las vidas de Robert Smith" (Ed. La Máscara, 1997), que considero mi biblia curana. Posteriormente, tuve la enorme suerte de descubrir por internet el foro de A Cure Of Bloodflowers. Y así fue como empezó todo.
Hasta aquel momento, yo me sentía huérfano de The Cure, es decir, nunca tuve a un colega que me aficionara a escuchar esta gran banda de rock. En mi particular descubrimiento fuí ayudado por cierta gente del foro de quienes guardo muy buenos y agradables recuerdos y que me gustaría recordar en estas cortas líneas. En especial, a alguien que se hacía llamar Exploding Boy, que me recomendó ir por orden en la adquisición y posterior escucha de la discografía de La Cura. Y así lo hice. Después de hacerme con Galore - The Singles 87-97, comencé por Three Imaginary Boys hasta llegar al presente Pornography. Recuerdo que cuando dejó de sonar la última canción del disco, estaba en mi habitación totalmente impresionado. Desde aquel día Pornography me ha ido acompañando en los peores momentos, ayudándome a soportarlos (que no superarlos) hasta día de hoy. Y creo que lo seguirá haciendo durante el resto de mi vida.
Y es que Pornography es mucho más que un disco. En cierta ocasión oí decir a alguien que Pornography más que un disco, es una forma de vida. Durante mucho tiempo se llegó a convertir en mi forma de vida y en mi obsesión particular. Aún me acuerdo perfectamente lo que me dijo el chico de la tienda de discos (que, por cierto, ya no existe) cuando me lo compré: "¡Vaya, el Pornography! Ya no se hacen discos como este..." Y, realmente tenía toda la razón. A medida que más lo iba escuchando, más me gustaba y más enganchado me tenía. El disco se llegó a convertir para mí en una droga: no pasaba día que no tenía la necesidad de escucharlo. Incluso las personas a las que se lo recomendé, me atreví a ponerles la siguiente nota en la carátula: "Advertencia: Este disco es una droga. Se recomienda encarecidamente dosificar su uso. De lo contrario podrían aparecer efectos secundarios no prescritos." Suerte que con el paso del tiempo me pude ir desenganchando poco a poco. Y no es broma, porque el material con el que está hecho el disco es altamente peligroso. Así lo decía el propio Smith: "Pornography es un disco muy extraño hecho por un grupo extraño. Cada una de las canciones están escritas desde torrentes de extrema consciencia hasta torrentes de extrema embriaguez. Creo que estaba pasando por una etapa en la que realmente era otra persona. Mi estrés mental era profundísimo. Aquel fue mi peor momento y admito que me comportaba como un individuo monstruoso. No tiene nada que ver con el grupo en si, sino con las cosas que estaba experimentando por mi edad y por mi situación en ese momento."
Y era cierto, a finales de 1981 Smith estaba viviendo su particular infierno personal: "Charlotte Sometimes", el single en el que había depositado grandes esfuerzos acaba siendo un fiasco: "Aquello estuvo bien porque me pertimitió hacer algo más duro" decía Smith. Para rodar su correspondiente vídeo, la banda se trasladó a un manicomio abandonado y allí Smith experimentó algo que le acabó afectando profundamente. Desde entonces, empezó a sentir un profundo interés por la salud mental en general. Se adentró tanto en la materia que estuvo a punto de convertirse en uno de esos múltiples casos narrados en los libros de psiquiatría. Este podría ser el germen que dió origen a Pornography. Smith lo recuerda de esta manera: "En aquel manicomio hallé una grotesca escultura de un cráneo. Me la llevé a casa para hablar y confesarme con ella." Asimismo, debemos sumarle que las relaciones con el resto de la banda (esto es, Simon y Lol) empezaron a deteriorarse de manera sustancial, debido mayormente a que Smith quería controlar todas las ideas del grupo. Además, la correspondiente gira de "Faith" había dejado a Smith sin poder ver durante un buen puñado de meses a su novia Mary, y eso fue restituído por fuertes dosis de alcohol, drogas y sexo a tope. Sin duda alguna, todo esto va a reflejarse en las nuevas composicones de la banda, donde primarán los paisajes densos, oscuros, violentos y claustrofóbicos.
Tras finalizar el "Picture Tour" el 3 de diciembre en el Hammersmith londinense, Smith intenta exorcizar y, a la vez, darle forma a todos esos demonios que por entonces llevaba consigo y el resultado fue Pornography (hoy convertido en todo un disco de culto dentro de la carrera de The Cure y de la historia del rock). Smith: "Si no hubiera escrito esas canciones me hubiera convertido en un gordo e inútil hijo de puta. Me alegro mucho de poder haberlo hecho cuando era joven. Aún es mi disco favorito y siempre lo será... Era la imposibilidad de ser violento, pero sólo vino del exceso psíquico. Estaba atravesando un periodo en el que pensaba que todo estaba jodido y entonces empecé a escribir esas canciones. El hecho de querer hacer algo fue mi salvación." Mientras que a principios de diciembre del 81 se publica en USA Happily Ever After (una compilación de Seventeen seconds y Faith), en UK Smith se recluye en los estudios de Surrey y, con la caja de ritmos de Lol, empieza a construir ocho armazones de canciones que poco después presenta a sus compañeros de banda sin posibilidad de cuestionarlas. Después, Smith desaparece durante unas semanas a finales de diciembre del 81 y lo único que se sabe es que está en compañía de Steve Severin (de Siouxie and The Banshees) de "vacaciones químicas". Durante aquellas semanas llenas de drogas y alucinaciones, Smith escribiría la mayoría de los textos para Pornography.
A la vuelta de Smith, el grupo se mete en el estudio RAK1 para grabar el álbum y los tres músicos vivieron y durmieron en las mismas oficinas de Fiction durante los meses comprendidos entre Enero y Marzo del 82 (!). "Nos íbamos del piso a las diez de la noche, -recuerda Tolhurst- bebíamos todo lo que podíamos, nos metíamos a grabar y a las diez de la mañana al pub, y después a dormir". Ese fue el proceso de grabación de Pornography. Para producir su nuevo trabajo, la banda contó con la colaboración de Phil Thornalley (Duran Duran, Thompson Twins), ya que Mike Hedges estaba enfrascado con la producción de "A Kiss In The Dreamhouse" de Siouxie And The Banshees. Smith explica que quería contar con alguien de su misma edad para la producción de este disco en particular, ya que no quería que ninguna de sus ideas fueran censuradas. No obstante, a Thornalley le costó bastante amoldarse a las ideas que Smith tenía depositadas para su nuevo Lp, cuyo sonido encontraba horrible. La situación se agravó cuando Smith pierde las maquetas de una docena de canciones que compuso en los estudios Rhino. Durante las sesiones de grabación, Lol Tolhurst y Simon Gallup se convertían en meros músicos de sesión, cosa que acabaría degradando la relación entre Gallup y Smith. "Pasaba más tiempo con ellos que con mi novia Mary" recuerda Smith. El disco estuvo grabado para el 3 de Marzo y las primeras copias promocionales estuvieron finalizadas al comenzar Abril del 82 que fueron distribuidas por "UK Magazine". En Mayo de ese mismo año se publica Pornography y alcanza el Top 10 en las listas británicas.
La diferencia más grande entre Pornography y otros discos, ya no sólo de The Cure sino de cualquier otro artista, es que "es un disco que empieza donde otros acaban" (otra frase que me permito tomarle prestada a Jesús Llorente de su genial libro y que tanto me ayuda para realizar este estudio). El presente álbum viene a completar lo que The Cure iniciaron, quizá inconscientemente, en 1980 con la publicación de "Seventeen Seconds" y "Faith" al año siguiente. Pornography (1982) viene a completar la trilogía siniestra más antológica de la historia del rock. Si 17 segundos fue una visión decandente y melancólica de la realidad circundante, y Fe supuso para Smith una crisis religiosa y existencialista en su vida, Pornografía será una reacción violenta y autodestructiva en contra todo lo establecido, "puro vómito" (J. Llorente, op. cit.) Las dudas existenciales expuestas en "Faith" se van a materializar en unas letras que refusan claramente los conceptos del cristianismo ortodoxo. Desde "One Hundred Years" hasta Pornography nos encontramos con un muro de sonido, una pared granítica plagada de gemelos siameses, sonrisas vodoo, lunas amarillas, banderas negras, gemidos y efectos de corto plazo. "Cada tema es una verdadera pesadilla gótica, plagada de imágenes espeluznantes, ritmos narcóticos y paisajes teñidos de sangre que en pocos segundos convierte al auditor en un adicto a la depresión y a las criaturas deformes que se besan bajo la lluvia." (Carlos Soto "Conexión Santiago").
Así de bien definía Carlos Soto lo que para muchos, al igual que para mí, representa un disco como Pornography. De la misma manera, un comentario en el foro (creo que de Aliester) hizo plantearme la siguiente pregunta: "¿Cómo se puede hacer poesía con algo tan horroroso?" Ese es el gran mérito de Smith en un disco como este. Puro malditismo. Si Jesús Llorente habla en su libro básico (op. cit.) que "One Hundred Years", "The Figurehead", "A Strange Day" y "Cold" son las cuatro esquinas del Infierno, yo añadiría que "A Short Time Effect", Pornography, "The Hanging Garden" y "Siamese Twins" son los cuatro pilares. Y es que Pornography podría ser la perfecta banda sonora del Infierno, tras haber recogido el testigo que dejaron los Stones con su clásico "Paint It, Black" (1966) cien mil veces amplificado. Aquí es donde mejor resuenan los ecos de ultratumba de Ian Curtis en la voz cada vez más ambigua y desgarrada de Robert Smith, las atmósferas mórbidas e insanas, la música decadente e hipnótica y los ritmos perversos y rutinarios de "Unknown Pleasures" (1979) y "Closer" (1980) de los míticos Joy Division.
Pero el disco tiene un título un tanto engañoso. Pornography no hace referencia a la pornografía en el sentido literal del término, el título viene a ser una metáfora de la sociedad cruel en la que vivimos. Se refiere al daño que experimentamos cuando miramos y somos vistos por los demás. Hay algo de pornográfico y de obsceno (incluso grotesco) en la sociedad que nos rodea, algo que nos obliga a mirar como simples "voyeurs". En referencia a ello, creo que fue Gallup quien le sugirió a Smith que titulara el Lp "Sex". Smith lo miró justo en aquel momento con ganas de asesinarle porque se dio cuenta de que no había entendido nada. En este sentido, Pornography es un disco demasiado fuerte, demasiado cruel, que seduce, inquieta y disgusta al mismo tiempo. Para muchos, es el más claro paradigma del sonido gótico junto con "The Scream" (1978) de Siouxie and The Banshees y "Mask" (1981) de Bauhaus, cuyos seguidores también entran en algunas contradicciones internas, ya que hacen un canto a la vida desde misma la fascinación por la muerte...
Es el momento de los pelos cardados, de los labios carmín y de las gabardinas de piel en su máxima efervescencia. Aunque declaraciones de Smith lo desmientan "Nosotros no seguimos modas", The Cure apuestan claramente por la moda gótica que desde Inglaterra estaba pegando fuerte y se difundirá rápidamente por toda Europa y, más adelante, por Estados Unidos. El podero magnetismo que se esconde tras este disco influirá durante los años y las décadas siguientes a infinidad de grupos de rock gótico y siniestros, que tomarán a Pornography como obra de referencia. Pero muchas críticas de la época no dudarán en tachar al disco de "mierda musical" (Sounds, 17 abril de 1982). Durante la gira del disco, "14 explicit moments", Smith y Gallup llegan a las manos en la barra de un club nocturno de Estrasburgo. Smith le reprende a Gallup por unas cervezas que no quiere pagar y éste le responde con un mamporro. "Yo sabía que aquello tenía que explotar por algún sitio. Tras acabar un concierto todos estabamos vacíos y acabados... Yo pensaba que aquella sería nuestra última gira". La verdad es que si no llega a ser por el padre de Robert Smith, el grupo se hubiera disuelto justo después de aquella pelea. Pero el padre de Robert le dice que si la gente ha comprado una entrada para verlos tocar, lo mínimo que tienen que hacer es acabar la gira, por los menos hasta el 11 de junio en Bruselas. Al finalizar ese concierto, The Cure ya no existe como grupo. Gallup y Smith no se verán las caras en dieciocho meses.
Resulta muy interesante observar la evolución artística en las cubiertas de la discografía de The Cure. La dirección artística, casi siempre bajo la estricta supervisión de Smith, dice mucho de la filosofía que se esconde tras cada álbum de la trayectoria del grupo. Mientras que en Three Imaginary Boys el rosa chillón de la portada evocaba la dulce idea de "la vida de color de rosa", en Seventeen seconds la visión de la vida ya no será tan positiva: los tonos empleados para ilustrar todo el trabajo serán el blanco y el morado, que dan la idea de 'algo' que se está marchitando (o descomponiendo). Al llegar a Faith, nos encontramos con esa impresionante portada difuminada en gris, totalmente en consonancia con el tono del disco. Pues bien, para ilustrar su nuevo disco, The Cure optan básicamente por dos colores: el rojo y el negro. El rojo por ser el mejor color que representa la idea de violencia (presente en todas las letras del disco) y el negro por el tono tétrico y depresivo del álbum, y por ser el color (mejor dicho: el no-color) que expresa la idea de la muerte.
Para el diseño de la cubierta y de las fundas, el grupo contó con la colaboración de Ben Kelly, aunque Porl Thomson también diseñaría una portada para el disco, que no finalizó a tiempo, en la que se representaba animales desnudos cayendo del cielo mientras se tapaban sus partes con las patas (menos mal que no la llegó a acabar...). En la cubierta salen representados los tres miembros del grupo portando una fría e inexpresiva máscara que les tapa el rostro, y cuya imagen se deforma adrede para crear una sensación alucinógena. Además, Pornography es el primer álbum en la carrera The Cure en el que aparece un encarte con las letras que tratan de temas tan deprimentes como los deseos no alcanzados, la violencia y la muerte.
Así pues, deseos no alcanzados, muerte y violencia: eso va a ser lo que nos vamos a encontrar a raudales en el cuarto y clásico trabajo de los ingleses, cuya formación se va a mantener la misma que la del anterior "Faith": Laurence Tolhurst a la batería y a los teclados (pletórico canto del cisne como batería dentro de la banda), Simon Gallup al bajo y también a los teclados (soberbio, como siempre) y Robert Smith a la voz y a la guitarra y, como no, a los teclados (cuya imagen de trágico "clown" va a estar reforzada por ese maquillaje que le acompañará a lo largo de su carrera). Estas son las ocho visiones del Infierno según Smith:
One Hundred Years (Cien Años) (6:42).- El disco se abre con una especie de oda cruel al mundo, One Hundred Years (Cien años) que parece contener toda la rabia y frustación que un individio normal es capaz de poder llegar a experimentar. 100 años es también un canto a la imposibilidad de deshacerse de toda la decadencia que nos rodea (precisamente esa es la idea central del Lp). Smith inicia su discurso en Pornography con la frase "No importa si todos morimos" y lo acaba al finalizar el disco con "Debo combatir esta enfermedad/Encontrar una cura". El disco entero, por tanto, pretende ser una misma idea dividida en ocho cortes; de ahí el carácter conceptual del álbum. "One Hundred Years" es una de esas típicas canciones que puedes escuchar mil veces sin necesidad de cansarte. Contiene, además, el riff de guitarra más famoso y recordado del Lp, que Smith empieza a tocar prácticamente desde el inicio del tema. Una batería sampleada marca un ritmo agobiante y, al mismo tiempo, fascinante mientras que Gallup rasga su bajo con toda la rabia del mundo. Smith empieza a escribir temas llenos de resentimiento y de angustia existencial que se notan en cada uno de los versos: "La cuerda se cierra sobre mi garganta/Abro la boca/Y mi cabeza estalla/Un sonido como un tigre revolviéndose en el agua/Revolviéndose en el agua/Una y otra vez/Morimos uno tras otro/Una y otra vez". Al componer la letra de la canción, Smith confiesa haberse sentido algo confundido: "Lo quería todo, pero a la vez no quería nada..." Un sentimiento de total nihilismo que lo gobernaría a la hora de componer las oscuras letras de Pornography.
A Short Term Effect (Un efecto a corto plazo) (4:25).- Después de haber puesto hilo a la aguja con la desesperante "One Hundred Years", cuyo discurso totalmente denigrante arremete contra un mundo hastiado, la siguiente reacción que tiene Smith es del todo lógica, pero no menos peligrosa: una evasión libre y personal de la sociedad a través de sustancias narcóticas. "A Short Term Effect" habla sobre las drogas y los efectos que producen, "Yo pensaba que a corto plazo", cuenta irónicamente Smith. Este tema retrata, de manera bastante fidedigna, toda una actitud "underground" que marcó a los jóvenes de la época. Según el maestro Lou Reed, cuando las drogas se mezclaron con el punk fue cuando el punk se acabó. Syd Vicious, el polémico vocalista de Sex Pistols e icono del punk rock, moria víctima de las drogas e Ian Curtis se suicidaba misteriosamente en su apartamento tras haber publicado el referente "Closer" a finales de 1980. "Vivía obsesionado con la idea de que yo sería el siguiente" rememora Smith. Y, de hecho, podría haberlo sido si algunos de sus amigos, entre ellos Chris Parry con la cita que encabeza esta ficha, no le hubieran puesto freno a sus delirios. "A Short Term Effect" es uno de eso delirios de Smith en donde nos habla de su 'mono' en una canción frenética, angustiosa y enormemente gráfica. Ya desde las primeras rimas de la canción, se evoca a una realidad distorsionada por el efecto de las drogas. Alucinaciones de la mente de Smith: "Movimiento/Ningún movimiento/Sólo un pájaro cayendo/Frío mientras golpea el suelo sangriento/Él vivió y murió.../Observa bien/Cúbreme con tierra/Vestido de negro/Estático/Sonido blanco" ¿Podría ser ese pájaro una visión vulnerable del propio Robert Smith en aquellos momentos? Continua la canción mencionando la falta de sus estimulantes: "Un día sin sustancia/Un cambio de parecer/Una atmósfera que se pudre con el tiempo/Colores que parpadean en el agua". Y prosigue: "Un eco/Y la mano de un extraño/Un efecto a corto plazo" ¿Es esa mano extraña la de su proveedor (camello) particular? No lo sé, pero creo que queda suficiente claro. La música es igual de distorsionante: una batería machacona, un bajo atrayente y una guitarras alucinógenas. Y ese gran principio: toda una inyección musical.
The hanging garden (El jardín colgante) (4:32).-
Una vez, durante la época en la que estaba totalmente enganchado al Pornography, tuve una horrible pesadilla: yo me encontraba en una especie de nave industrial abandonada, abrasadoramente soleada tras unos enormes ventanales. Un largo pasillo me conducía hacia una especie de túnel sombrío por el que la luz diurna no se atrevía a colar. No sé por qué razón, pero aquel túnel me atraía de manera imperiosa. Me adentré en aquel túnel y, a medida que avanzaba, el túnel se iba transformando en una especie de oscura caverna. En aquella cueva infernal, me encontré con algo que aún habita en mi interior y me persigue, algo que me asusta y me repugna con solo tratar de recordarlo: una masa informe y viscosa se retorcía de dolor en el suelo, una masa que progresivamente iba cobrando forma humana. Un árbol siniestro cobijaba aquella especie de ser vivo que bramaba con todo el dolor del mundo. Entonces, el árbol comenzó a moverse espasmódicamente y, de sus ramas y de su tronco, empezó a segregar cientos de excreciones humanas. Mientras, aquella masa informe continuaba cobrando vida, y, de ella, surgieron dos figuras sin piel ni rostro que parecían estar fornicando. En aquel clímax de sexo, horror y repugnacia debí despertarme porque no recuedo absolutmente nada más. He creído conveniente relataros esta pesadilla porque siempre la rememoro al escuchar los acordes de "The Hanging Garden", que bien podría haber estado sonando en el transcurso de mi macabra pesadilla. Siguiendo el discurso al que me refería antes, el exceso de drogas y alucinaciones de "A Short Term Effect" podrían haber dado como resultado las imágenes de este particular jardín colgante. Unos redobles tribales dan el pistoletazo de salida a una demencia sonora compuesta por una línea de bajo insistente y corrosiva, un ritmo nervioso y acelerado de batería, una guitarra que parece estar tocada al revés y unas escalofriantes y contundentes notas de piano. El ritmo convulso e irritante de la canción que marca Tolhurst con la batería hace entrar al oyente en una especie de trance, y ésta culmina con un sonido sordo y grave que se prolonga durante unos 15 segundos hasta el final del tema (por cierto, este final dramático no llega a aparecer en la versión compilada en Staring At The Sea - The Singles 78-86) y que enlaza perfectamente con las campanillas de "Siamese Twins". Al releer el libro de Jesús Llorente, me topé con algunas citas de Robert Smith que, en cierta manera, dieron algún sentido a mi sueño. Cito a Llorente que cita a Smith: "En The Hanging Garden Robert Smith vuelve a jugar con escenarios de pesadilla («La idea de la canción me vino cuando estaba en casa escuchando los ruidos del exterior, de gatos jodiendo. Me hacían sentir muy extraño y lleno de odio, así que salí al jardín, desnudo..., estúpido»)". Pasajes como estos: "Criaturas besándose bajo la lluvia/Informes en la oscuridad/En el jardín colgante.../Precipítate sobre las paredes/Salta fuera del tiempo/Cae lejos del cielo.../En el calor de la noche", o bien, como estos: "Los animales gritan/En el calor de la noche/Caminando dentro de un sueño.../En el jardín colgante/Por favor no hables/En el jardín colgante/Nadie duerme" supongo que contribuyeron a desarrollar las imágenes de aquel horroso sueño. (N. del A: Recomiendo la escucha "En el jardín" del grupo gótico español ‘Alaska y los Pegamoides’, declarada admiradora de Smith, claramente inspirado en este "The Hanging Garden".)
Siamese Twins (Hermanos siameses) (5:35).- En "Siamese Twins", Smith prosigue con su discurso relatándonos las contradicciones que le produce una relación sexual: deseo y repugnancia se mezclan en un tema abrumador que rezuma la resaca del anterior "The Hanging Garden". Es, además, la única balada que contiene Pornography con una melodía bien definida y bonita dentro de un disco plagado por sonidos horribles. La música es pausada e hipnótica a lo largo del tema. La frase triste y lacónica que repite Robert con su guitarra hasta la saciedad se mezcla con la contundencia de Lol y Simon en la percusión, y eso provoca un efecto muy extraño. Esta canción trata sobre cualquier desengaño amoroso: "Déjame morir/No recordaras mi voz/Me fui y envejecí/Tú nunca hablas/Nosotros nunca sonreímos/Grito/No eres nada/Ya no te necesito/No eres nada ". ¿Qué ocurre cuando en una relación de pareja, el amor desaparece y tan sólo queda el sexo? Eso es lo que cuenta Smith en la desalentadora y deprimiente "Siamese Twins", fijémonos en estos versos: "Bailando en mi bolsillo/Gusanos comen mi piel/Ella brilla y crece/Con los brazos extendidos/Sus piernas en torno a mí.../Por la mañana lloré." Smith nos está preparando el terreno para cuando llegue la espectacular "The Figurehead" y explote todo ese mismo sentimiento en un torrente de rabia y angustia existencial. De ahí, la maestría del grupo en la ordenación de los temas del Lp. Durante el transcurso de la canción, Smith vuelve a confudir la realidad con la ficción, producto del efecto de las drogas: "Desde la ventana, una chica me observa durante una hora/y entonces todo se desvanece,/roto en mi interior todo desaparece./Las paredes y el techo se mueven a la vez..." Los "Hermanos Siameses" es el único momento de calma y de introspección dentro de un disco en el que dominan reacciones primarias, violentas y viscerales.
The Figurehead (El mascarón) (6:15).-Con The Figurehead llegamos a un punto culminante dentro de un disco "de" y "para" excesos como lo es Pornography. Esta es además mi canción favorita del álbum. Como muy bien apunta Jesús Llorente en su libro básico (op. cit.): "carnal y despiadada (The Figurehead), sigue refiriéndose al sexo como redención". Pero para mi significa mucho más que eso: para mi The Figurehead viene a completar una brutal historia de amor que se inició en Seventeen Seconds con "In Your House" y que continuaba en Faith con "The Funeral Party". Ahora esa misma historia de amor se completa con "The Figurehead" en esta trilogía siniestra de la manera más cruel y violenta posible: nos encontramos en el capítulo final de una relación amorosa en donde el amado invierte ese sentimiento de amor en relación a la persona amada (que, desgraciadamente, suele ser lo más usual del mundo). El mismo Jesus Llorente, nunca me cansaré de citarlo, describe ese mismo carácter universalista en las composiciones de Smith: "Es frecuente creer que lo personal no interesa a nadie. Creencia falsa. Lo personal, lo íntimo, es lo más universal y lo que mejor entiende la gente. En este sentido, el carácter de un disco como Pornography es de diario personal del propio Robert Smith". Y, de hecho, cada canción del Lp es como si arrancase una página de mi propio diario. Es ese mismo resentimiento lo que puede al protagonista de la canción (y hablo desde mi propia experiencia) de manera irrefenable. Pero no nos salgamos de madre y analizemos musicalmente el tema: una insistente batería marca un ritmo asfixiante, el bajo suena con una fuerza indómita y la guitarra destella punteos asesinos. Luego entra la voz de Robert llena de rabia contenida que recita uno de los textos más crueles y angustiosos de los que recuerdo del disco: "Agudo y abierto/Déjame solo/Y durmiendo menos cada noche/Mientras los días se vuelven más pesados y cargados/Esperando/En la luz fría/Un ruido/Un grito desgarra mi ropa mientras las figurinas se estiran/Con arañas en su interior/Y polvo en los labios de una visión del infierno/Me reí en el espejo por primera vez en un año". Esta es la primera estrofa de la canción que encuentro demoledora, es más: me estremezco cada vez que la oigo. La canción también especula sobre la pérdida de la virginidad y sobre algunos de sus terribles efectos que provoca al protagonista: "Toco sus ojos/Aprieto mi cara manchada/Nunca estaré limpio de nuevo/Nunca estaré limpio de nuevo". El resto del tema parece estar escrito desde ese mismo estado de resentimiento: "Pienso en mañana/Por favor déjame dormir/Mientras resbalo por la ventana/Mosca recién aplastada/No significas nada". Siguiendo el hilo conductor del disco: el desengaño amoroso de "Siamese Twins" se vuelve rabia y frustación elevadas a la máxima potencia en "The Figurehead". Y es que en esos momentos ya no importa nada todo el amor que has sentido por una persona, que se ha transformado automáticamente en odio. El protagonista que había estado contemplando ensimismadamente a su amada en Seventeen Seconds y que había llorado su pérdida real o ficticia en Faith, es ahora el mismo protagonista que le reprocha con rabia todo lo que ha sentido por ella. Por desgracia, una tragedia común.
A Strange Day (Un día extraño) (5:06).-Tras el estruendo de "The Figurehead", con ese contundente remate con redobles de timbales, el estallido final lo va a dar "A Strange Day", un pasaje de proporciones mucho más descomunales. Smith vuelve a utilizar estampas biblícas para plasmar, en este sexto corte del Lp, su visión particular sobre el fin del mundo. "A Strange Day" suena como la canción más comercial del disco, la única canción “al uso”, principalmente marcada por el estribillo repetitivo, donde se vuelve a jugar con la misma imagen del mar y del hombre que se ahoga: "Y la arena/Y el mar crecen/Cierro mis ojos/Me muevo lentamente a través de olas que ahogan/Marchándome/En un día extraño", que recuerda a "The drowning Man" pero de una manera mucho más apocalíptica. El resto del tema es un sinfín de metáforas en donde se continua jugando al juego de la mascarda: "Y río mientras me empuja el viento/Ciego/Bailando en una playa de piedras/Cuidando las caras mientras esperan el fin/Una repentina calma del otro lado del agua/Y estamos aquí de nuevo..." Silencio. Un sonido onírico, como el de una orquesta afinando en clave musical, se va tornando progresivamente en un sonido más propio de una pesadilla, donde impera una potente y ominosa batería, unos teclados amenzadores y un bajo impertérrito. Sin embargo, el solo de guitarra es liviano y fácilmente recordable, que destila lecciones pop más propias de un "Play For Today" mezclada con un poso de existencialismo puro y duro. Las visiones bíblicas sobre el juicio final y sobre el apocalipsis se acrecentan durante la última estrofa de la canción, donde se leen versos de tamaña envergadura: "Mi cabeza cae hacia atrás/Y los muros se derrumban/Y el cielo/Y lo imposible/Explotan/Cogido por un momento recuerdo una canción/Una impresión de sonido/Y entonces todo se va/Para siempre". "Un día extraño" es un festival grandioso y desorbitante que bien podría finalizar un disco como Pornography, sino fuera porque Smith tenía otras ideas en mente...
Cold (Frío) (4:26).-Cada vez que oigo "Cold" se me hiela la sangre... Para mí, es la canción más escalofriante del disco por la gran cantidad de verdades y de mentiras que dice. Jesús Llorente define esta impresionante canción de una manera enormemente gráfica: "Con ese principio en el que parece que se están abriendo los goznes del infierno, contiene quizás los textos más certeros y explícitos del disco. Habla de permanecer fríos a las pasiones y los envites del corazón... Y si congelar las pasiones detiene el corazón, los sentimientos son tan sólo escarcha..." Efectivamente, tal y como apunta Jesús Llorente, "Cold" está más próxima temáticamente a una canción como "Siamese Twins", pero con una carga dramática semajante a la de "A Strange Day". Es, sin duda, una excelente simbiosis entre ambas que sirve de puente para conectar a la perfección con un tema como Pornography, y que ayuda a dilatar el clímax final que adquiere el álbum. Tras el paréntesis narrativo dejado por "A Strange Day" (que es un todo en si misma), mucho más críptica y menos accesible, "Cold" habla sobre el dominio de las pasiones y de la necesidad de mantenernos fríos (de ahí su título) ante ellas. La letra en sí no deja de ser un tanto ingenua porque conseguir eso es del todo imposible: "Cicatrizada/Tu espalda estaba vuelta/Acurrucada como un embrión/Toma otra cara/Y te besarán de nuevo/Yo estaba frío mientras pronunciaba las palabras/y me arrastraba a través del espejo" Y esa frase insolente: "Tu nombre/Como hielo dentro de mi corazón". Smith espera alcanzar una quimera, una vida sin dolor y, por eso, resulta como mínimo irónico. A no ser que Smith se esté engañando a sí mismo, entonces la canción toma un tono totalmente cínico. Y es que si todos alguna vez hemos deseado que nuestras emociones se reduzcan a comer, dormir y ver la vida pasar, nos hemos engañado a nosotros mismos. Smith actúa en "Cold" (como en el resto del disco) desde el despecho y desde una angustia existencial que le nubla el juicio (como nos pasa al resto de mortales): "Todo es tan frío como la vida/¿Nadie puede salvarte?/Todo tan frío como el silencio/Y tu nunca dirás una palabra". Y, de nuevo, esa frase insolente: "Tu nombre/Como hielo dentro de mi corazón". "Cold" tiene un sonido monumental; ostentada por unos barrocos y gélidos teclados, un ritmo diabólico y unos textos notoriamente fatalistas, este tema suena tremendamente poderoso dentro del conjunto del disco surgido del mismísimo infierno. "Cold" es, a la postre, un amplio "collage" de imágenes tétricas y macabras: "Una tumba poco profunda/Un monumento a la época arruinada/Hielo en mis ojos/Y ojos como hielo no se mueven/Gritando a la luna/Otra época pasada". Y, de nuevo, esa frase absolutamente insolente que no me puedo quitar de mi cabeza: "Tu nombre/Como hielo dentro de mi corazón"
Pornography (Pornografía) (6:28).-Toda la maldad y el horror del mundo parecen haberse materializado en el último corte que le da título al álbum, Pornography (Pornografía). Esta es también la canción que engloba y resume todas las ideas de los otros siete temas que han ido sonado a lo largo del disco. Unas cintas pregrabadas inician el principio del fin: una conversación telefónica (juraría que de Chris Parry) discutiendo con alguien al otro lado de la línea, una voz que suena distorsionada y del revés (si se invierte la canción, un buen entendedor en inglés podrá descifrar un par de frases), una televisión que no para de radiar la misma noticia, bramidos, gemidos... Todo esto se fusiona en una barbarie sonora ensordecedora que recuerda a esa “Exhibición atroz” de los Joy Division en disco como “Closer” (1980) y, a su vez, se va fundiendo con las cuatro escalofriantes notas que construyen el tema. Luego, redobles de tambores tocados por un enloquecido Tolhurst (como si intuyera que este sería su último tema tras la batería), guitarras encabritadas, teclados asfixiantes y una explosión de samplers a rienda suelta. Tal demencia sonora viene a poner el colofón final a un disco tan descomunal como oscuro, tan hermético como tremebundo. Por eso mismo, coincido con Jesús Llorente en el sentido que Pornography resulta más titánico y desmesurado que cualquier otro disco siniestro que se haya publicado. La letra de Pornography evoca, con claro sentimiento de mofa y cruda ironía, todo lo absurdo y lo necio de nuestra propia existencia: "Todos parecemos tan perfectos/Mientras nos caemos/En una mirada eléctrica/El hombre viejo se agrieta con la edad/Ella encontró su última foto/En las cenizas del fuego". Y es que en los tiempos que corren, la verdadera pornografía es lo que constituye nuestra vida cotidiana, y ésta se esconde: "En libros/Y en películas/Y en la vida/Y en el cielo". Luego, un instinto homicida se cruza por la mente de Smith: "Un día más como hoy/Y te mataré/Un deseo de carne/Y de sangre verdadera/Y te miraré ahogarte en la ducha/Empujando mi vida a través de tus ojos abiertos". Algo estalla dentro de la cabeza de Robert Smith, algo violento y siniestro debido a toda la presión que ha ido acumulando a lo largo de cuatro álbums y casi cuarenta canciones, que se iniciaron a las 10:15 de un sábado por la noche con aquél "Three Imaginary Boys". Ahora, pasados cuatro años, Smith llega a su propio límite, a un punto de no-retorno en donde el siguiente paso hubiera sido el suicidio. De hecho, estuvo al borde de la muerte por el abuso de las drogas. Pornography (el Lp y el tema) suponen un hito en la carrera de The Cure, un punto y seguido (que podría haberse convertido en un punto y final). Y no encontramos la respuesta hasta llegar a la reveladora frase final: "I must fight this sickness/Find a cure" ("Debo combatir esta enfermedad/Encontrar una cura"), Smith se hace un favor a si mismo y se da una oportunidad para salvarse.
Recuerdo que al acabar de escuchar por primera vez el Pornography, mi madre desde una habitación contigua me preguntó: "¿Qué es ese "ruido" que estás escuchando?". Yo vacilé al contestar: "Nada" y en mi interior pensaba: "El mejor disco que he oído en toda mi puta vida...". Pornography es (como muy bien apunta Jesús Llorente) un disco "de" y "para" excesos; un álbum demasiado denso, demasiado titánico, demasiado conceptual como para aceptarlo y digerirlo a la primera escucha. Puede sorprender, extrañar, incluso asustar, pero dificilmente gustar (a mí, me impresionó). Sin embargo, el efecto que causa al oyente es instántaneo y tremendamente adictivo. Ni a Jesús Llorente ni a mí nos da rubor confesar que en Pornography se encuentra la principal razón de la existencia de su libro y de mis fichas de The Cure. Al igual que él, yo también me he dejado llevar por sus atractivas tentaciones. Es el puro malditismo que todo el mundo hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas; es ese momento en que nos gustaría mandarlo todo a la mierda, incluso a nosotros mismos. Eso es, justamente, Pornography.
Videos:
The Hanging Garden (El jardín colgante) Dir: Chris Gabrin, Julio 1982).- Este ha sido el videoclip que, hasta la fecha, más me ha impresionado de The Cure. "The Hanging Garden" fue el único single que se extrajo del Lp (con "One Hundred Years" acompañando la cara A y "A Forest" y "Killing An Arab" -tocadas en directo- en su correspondiente cara B). El consecuente vídeo promocional no podía ser menos decepcionante: esculturas centenarias, cementerios decrépitos, lunas llenas, paisajes pesadillescos y un carnaval de máscaras desfilan a través de los cuadros que poblan el clip. En éste, la banda sale representada tocando en playback en medio de un jardín dantesco, haciendo gala de las mismas máscaras blancas y siniestras que portan en la portada del disco. A la vez, Smith, Gallup y Tolhurst demuestran, por sus atuendos oscuros y sus pelos crespados, una clara intencionalidad por seguir la moda gótica y post-punk en este vídeo (aunque Smith se esfuerze en decir lo contrario). Todo un acierto.
Bibliografía
-Bianciotto, Jordi: "La gran guía del Rock en cd's"
-Llorente, Jesús: "The Cure: Las vidas de Robert Smith" (Editorial La Máscara, 1997)
-Sir Richard Francis Bourbon: "The Cure" (Editorial La Máscara, 1993)
-VV.AA: "1001 discos que hay que escuchar antes de morir" (Grijalbo, 2005)
Webs de consulta
-Barrero, Manolo: "www.feedback-zine.com/culturapop.htm"
-Soto, Carlos: "www.bloodflowers.metropoliglobal.com"
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