"Música para las masas"
The Head On The Door (Fiction, 1985)
Formación: R.Smith/S.Gallup/B. Williams/L.Tolhurst/P.Thompson
Calificación: ***1/2
(para hacerse fan)
"No podemos hacer siempre lo mismo, sino la gente nos aburriría"
(Simon Gallup)
Geniales:: In Between Days, A Night Like This, Sinking.
Mediocres: Six Different Ways, Screw.
A mediados de 1985, mientras miles de adolescentes bailaban "The World Is You" al son de Miko Mission en todas las discotecas de Ibiza e iban contrayendo poco a poco una rara enfermedad llamada SIDA, una canción de melodía fácil y estribillo pagadizo iba escalando rápidamente puestos entre las lista de éxitos de todo el mundo. "In Between Days" es la primera canción de The Cure que logra instalarse en el puesto 99 de la Billboard, la lista más representativa de los éxitos musicales del momento. Es en ese momento cuando The Cure empiezan a salir de su 'medio-anonimato' y a estar en boca de todo el mundo.
Tras el fiasco de "The Top", Smith se da cuenta de que éste no era el disco que en un principio ni el público ni él mismo esperaban, con lo que dicho trabajo pasó rápida, y quizá injustamente, al olvido. La banda de Crawley necesitaba de manera urgente nuevo material como para ser considerado de nuevo en serio. Ante la falta de ese material, los magnates de Fiction deciden saciar la sed de los fans más ávidos con un disco en directo. "Concert" (Octubre del 84), que recoge algunos de las actuaciones de la banda en el Hammersmith Odeon londinense y en Oxford, se edita ante la falta de conciertos "oficiales" publicados por el grupo y, asimismo, para ganar tiempo hasta que Smith se exprimiera sus neuronas lo bastante como para volver a ser el de antes.
A principios del 85, The Cure entraron en los Angel Studios para empezar a darle forma a The Head On The Door, un disco que lleva por título una de las pesadilla que Smith recuerda vívamente de su niñez, y extraído de uno de los versos de la exitosa "Close to me". De hecho, el álbum entero está plagado por varios de esos sueños y pesadillas tenidos por el cantante como "Kyoto Song" o "The Exploding Boy". La grabación fue larga, pero divertida. Con mucho alcohol y entusiamo, los integrantes de The Cure fueron interpretando cómoda y fácilmente uno a uno los temas que Robert había compuesto. De ahí pasaron a los estudios Town House y a los Genetic con la brillante producción Dave Allen y Howard Gray. Para primavera ya estaba terminado el disco. El resultado fue un trabajo para todos los públicos, destinado a satisfacer a la gran mayoría, pero sin querer traicionar excesivamente a sus más fieles seguidores.
The Head On The Door es, sin lugar a dudas, un hito en la carrera musical de los Cure; ¿para qué engañarnos?, un hito en la discografía de Robert Smith que, a menos que alguien afirme lo contrario, es él quien firma expresamente todas las letras y la música del elepé en cuestión (como casi la totalidad de la discografía de The Cure). El álbum además fue considerado uno de los mejores del año 1985 por la immensa mayoría de la crítica especializada de todo el planeta (Melody Maker, Q...), vapuleando ni más ni menos que a The Smiths con su antológico "Meat Is Murder". The Cure son ahora más populares que nunca y empieza a considerárseles como una de las bandas más potentes y carismáticas del panorama musical. Pese a la brillantez del disco, The Head On The Door no puede ni debe considerarse un álbum unitario como aquellos ya algo alejados "Faith" o "Pornography", en favor de una comercialidad algo más premeditada.
Smith vuelve a reestructurar la banda, como ya va siendo costumbre en él disco tras disco, y pone de patitas en la calle al batería de color Andy Anderson por falta de conexión (fuentes afirman que por más de un exceso con la bebida, al presentarse a los ensayos como una cuba...). Tras la fugaz estada de Vince Ely (de los Phychedelic Furs) a las baquetas, éste fue reemplazado definitivamente por Boris Williams, ex-componente de los Thomson Twins, a mi juicio, y también el de muchos, el mejor batería militante con los Cure hasta el momento. Phil Thornalley abandona el grupo para centrarse en su carrera en solitario y como ingeniero musical, y Robert decide asimismo aparcar las diferencias y rescatar a Simon Gallup al bajo tras su considerable paréntesis con la banda para quedarse definitivamente en ella (aunque diría que el término "definitivo" no entra en el vocabulario de míster Smith...).
Romperé una lanza a favor de Thornalley, porque creo que nunca ha sido ni será valorada suficientemente por parte de nadie su importancia en el seno de The Cure (más como ingeniero y productor que como músico), sobre todo en un álbum como lo fue "Pornography". Dicho hombre trabajó codo con codo junto a Smith durante las sesiones de grabación de ese mismo disco fechado en 1982, consiguiendo registrar ese ambiente de pesadilla por el que será enormemente valorado ese mismo trabajo. Porl Thompsom pasa a ser segundo guitarrista de manera oficial y Lol Tolhurst, pese a los problemas cada vez más crecientes con el líder de la banda, continúa ocupando los teclados.
Dave Allen, uno de los demiurgos de la new wave y del rock gótico (colaborador habitual de los Depeche Mode y de los Sisters of Mercy), y Harold Gray (quien se ocultaba tras la sombra del éxito de los Simple Minds) junto a Robert Smith fueron los encargados de producir cada uno de los surcos de este álbum millonario. Disco de oro en Inglaterra (más de 100.000 copias vendidas) y en Estados Unidos (más de 500.000) en el mismo año de su publicación, se estima que The Head On The Door ha vendido más de 1,5 millones de copias, convirtiéndose hasta ese entonces en el mayor éxito comercial de la banda, así como en un importante cambio de talante en las composiciones que iba a escribir Robert Smith de ahora en adelante.
El lector más avispado habrá sabido identificar al instante el titular que encabeza esta nueva ficha como referencia al título del que fue uno de los mayores éxitos comerciales de los Depeche Mode: "Music For The Masses" (fechado en 1987). Y es que, siguiendo el famoso silogismo: "Music for The Masses" es a Depeche Mode lo que "The Head On The Door" es a The Cure.
Pasemos ya sin más dilación al análisis de los temas:
In Between Days (Entre días) (2:55).- The Head On The Door (en adelante "THOTD") se abre con una de las piezas más recordadas y celebradas de cuantas haya compuesto Robert Smith a lo largo de su carrera musical. "In between Days" es otra de esas lecciones pop que no dejan indiferente. El cambio de orientación sonora iniciada con la recopilación de singles del "Japanese Whispers" (1983-84), se radicaliza aún más y Smith apuesta claramente por un vitalismo sonoro en contraposición de las palabras que escribe: "Ayer envejecí tanto que/sentí que podría morir./Ayer envejecí tanto que/tuve ganas de llorar". Uno de los mayores logros de este álbum van a ser, sin lugar a dudas, las letras compuestas y producidas íntegramente por Smith junto con la colaboración de Howard Gray y Dave Allen, tándem que produjeron verdaderos bombazos musicales ochenteros como "Souvenir" de los OMD, "No Time To Cry" de los Sisters Of Mercy o "Behind the Wheel" de los Depeche Mode. Por ende, "In Between Days" se convierte en el primer exitazo para los Cure, alcanzando los puestos más altos en las listas de medio mundo jamás vistos anteriormente por la banda. Eso viene en mayor medida por unos estribillos pegadizos y unas melodías identificables desde la primera escucha, aptas para todos los públicos: "Vete, vete/tu decisión está tomada/Vete, vete/y desaparece./Vete, vete/lejos de aquí". Estribillos anodinos y algo ñoños como este, se digieren fácilmente y contribuyen en mayor medida al enorme impacto comercial que obtuvo el disco, pensado avispadamente para la gran masa. The Cure empiezan a desvincularse del público minoritario...
Kyoto Song (La canción de Kyoto) (4:00).- "Kyoto Song" es una deliciosa balada de cuatro minutos de duración que se deshace en el oído del oyente cual dulce bombón de praliné en nuestro paladar, y que siempre antoja repetir. Con esta canción, Smith complace a sus miles de fans y seguidores allá en la tierra del Sol Naciente hecha a medida para regalarles sus oídos, pero sin traicionarse ni a sí mismo ni a su propio estilo. El resultado es una hermosa y exótica melodía que siempre suena oscura y nostálgica al escuchar "THOTD". La letra cuenta una de las innumerables pesadillas tenidas por Smith y sus versos, perfectamente descriptivos, podrían recordarnos a los de aquella desafortunada, y ya alejada, protagonista de "Subway Song" en un álbum como lo fue "Three Imaginary Boys". Smith recurre de nuevo al viejo tema de confundir los sueños con la realidad, ya usado anteriormente en "A forest", para contarnos lo mismo pero de una manera totalmente diferente y sugerente: ("Una pesadilla de ti./De muerte en la piscina./No puedo ver más allá de este sueño"). A discreción mía, uno de los mejores cortes del elepé y uno de mis favoritos.
The Blood (La sangre) (3:42).- El tercer corte del disco, con aires aflamencados, es esta "The Blood", una pieza que viene a completar el 'setlist folkórico' de The Cure (Smith parece obsesionado en querer saber tocar de todo...). Así como en "The Top" encontramos piezas de tono israelies ("Wailing Wall"), en "THOTD" a Smith le gusta experimentar con melodías orientales ("Kyoto Song") e incluso con sabor hispánico como esta "The Blood". Smith declara que la canción surgió tras haberse bebido una botella de "lágrimas de Cristo" en casa de Steve Severin, un vino de denominación de origen malagueño, pero yo creo que la temática de la canción también viene a ser un refrito de lo expuesto en el anterior "The Top", en las letras que hacían referencia a un cristianismo algo rancio: "Estoy paralizado por la sangre de Cristo./Aunque se me nublen los ojos/nunca puedo parar/nunca puedo parar". Smith le instó vívamente a Chris Parry grabar con Raimundo Amador esta canción, pero el magnate de Fiction declinó la idea al instante sin hacerle mucho caso a los deseos estrafalarios de Robert. En resumen, es una pieza curiosa dentro de la trayectoria del grupo, pero sin demasiada trascendencia en ella.
Six Different Ways (Seis maneras diferentes) (3:16).- A mi parecer, una de las peores canciones, no solo de este disco en cuestión, sino de toda la historia de The Cure. Amorfa, arítmica y disonante, "Six differents ways" es un 'divertimento' que no engancha mucho en las reiteradas escuchas del disco (desde luego, a mi nunca me llegó a enganchar). La melodía principal, burda y ñoña, parece sacada de la peor película de dibujos animados de Walt Disney, y Robert le echa poca inventiva a la hora de parir la letra, que parece más bien una rabieta infantil con algún magnate de una discográfica americana: "Nuevamente es aquella voz norteamericana: /"Esto nunca fue así anteriormente/Ninguno de vosotros es el mismo..." Pero Robert Smith parece muy seguro de sí mismo y de sus posibilidades, y parece recriminarlo a lo largo de los versos: "Sé que les daré el mundo y más/Creen que dependo de mis manos y cabeza/Esta vez son realmente muy lentos". Pero tal pataleta resulta bastante innecesaria y fuera de lugar, y como consecuencia resulta ser una de las canciones más superfluas de toda la discografía de The Cure de las que recuerde. (Nota mental: "Do the hansa", otra pataleta de las suyas contra la discográfica Hansa, cinco años atrás, tenía mucha más gracia y era más auténtica que ésta...).
Push (Empújalo) (4:28).- Tremenda y poderosa canción, llena de garra y energía. Potente percusión, estilizada línea de bajo y guitarras pluscuamperfectas que convierten a este tema en uno de los mejores y más sofisticados cortes del álbum que sometemos a análisis. La letra parece estar compuesta por un "peterpanizado Smith" que se resiste a crecer: "Exactamente el mismo cuarto limpio/Exactamente la misma cama limpia/Pero esta vez he estado fuera demasiado tiempo/Y me volví demasiado grande para caber esta vez...". "Push" es musicalmente arrolladora, equiparable a un "Shake Dog Shake" algo más descafeinada y ya sin esa rebeldía punk juvenil. El sonido de The Cure se va refinando y orientándose hacia un público cada vez más adulto y acercándose peligrosamente a grupos como Supertramp, Foreigner, Toto y a toda esa retahíla de grupos acuñados a lo que representó el AOR (Adult Oriented Rock, o lo que es lo mismo, Rock Orientado para Adultos) de finales de los 70 y principios de los 80. Es decir, a un tipo de rock melódico que se caracteriza por estribillos fáciles de recordar, sonidos armónicos y profusa instrumentalización sin demasiadas estridencias. Casi todos los grupos de éxito de los 80 (Roxy Music, Queen, Dire Straits,...), en cierta manera, coquetearon un tiempo con el AOR, y The Cure no van a ser una excepción. Esto solo durará un par de años más hasta la llegada del 1989 y con el advenimiento de "Disintegration", donde Smith volverá a sus orígenes góticos y más oscuros, dejando una obra maestra a sus espaldas. Aunque podríamos afirmar, sin demasiados equívocos, que "THOTD" se va a convertir en el disco más AOR en toda la discografía de The Cure.
The Baby Screams (Los gritos del bebé) (3:43).- Uno de los temas más movidos, histriónicos y 'poperos' del álbum que nos ocupa. "The Baby Screams" (Los gritos del bebé) es una de esas canciones de agradable escucha y ritmo vibrante, que siempre te alegran el día al sonar en tu mini-cadena. Un bajo mecánico y preciso, un piano que suena juguetón y un Smith que parece perderse adrede con sus propias palabras diciendo: "Otra vez esperando/Esperando/Como esperé antes/Otra vez esperando/Esperando aquí para nada en absoluto". Usa las anáforas y las imágenes oníricas que inundan sus sueños para transformarlas en canciones pop deliciosas, justas y edulcoradas.
Close To Me (Cerca de mí) (3:23).- Segundo sencillo que se extrajo de "THOTD", "Close to me" es la típica y perfecta canción pop en estado puro, manufacturada por The Cure y que llegó a escalar lo más alto en las listas de éxitos hasta la fecha. Dudo que alguien mínimamente curtido en música pop, no sepa tararear alguno de sus fragmentos. Su estructura es cíclica, su sonido minimalista y sus versos exactos: "Sólo intenta ver en la oscuridad/Sólo intenta verlo funcionar/Sentir el miedo antes de estar aquí/Hago que las formas se acerquen demasiado/Arranco mis ojos/Retengo la respiración/Y espero hasta temblar..." y, al acabar, otra imagen onírica: "Si pudiera estar seguro/De que mi cabeza en la puerta fue un sueño", que inspiró el título del álbum. "Close To Me" es una canción liviana, sencilla y que se escucha sin demasiadas ganas, que parece estar compuesta por alguien que se resiste a crecer del todo, conservando algo de ese niño en su interior. La producción es más pulcra y calculada que en sus anteriores trabajos publicados hasta el momento. Por una vez en la vida, crítica y público parecen coincidir con los Cure. No les hagamos pues demasiado la contra...
A Night Like This (Una noche como esta) (4:12).- Esta es una de esas joyas que siempre resplandecerán dentro de la discografía de The Cure por su brillantez y por sus altas dosis de sensibilidad, tan solo concebidas por el talento que posee Smith. Desde los primeros acordes de piano introductorios hasta el elegante saxo final tocado por Ron Howe, podemos deducir inequívocamente que nos encontramos ante una de las grandes canciones jamás compuestas por The Cure. La proporción justa de tiniebla y comercialidad la convierten en una canción básica e imprescindible entre las canciones más carismáticas de la banda. La canción habla sobre ese sentimiento de pérdida de la mujer amada y lo que eso conlleva al amante: "Voy a buscarte aunque me cueste toda la noche/No puedo estar así más tiempo/Para siempre jamás es siempre para ti/Quiero que sea perfecto/Como antes.../Quiero cambiarlo todo." Como ya comenté anteriormente en otra ficha, Jesús Llorente autor de su libro imprescindible, "Las vidas de Robert Smith" dice algo así como que oír una canción de The Cure es como dejar que afloren de nuevo a la memoria los fantasmas de todas tus ex-novias o de esas chicas que nunca más volverán a formar parte de tu vida... La cita no acaba de ser del todo exacta porque quise incluir la palabra "aflorar" por ser éste un término típicamente freudiano y latente a lo largo de toda la obra musical de Smith, que logra con su música y sus letras, volver a aflorar en mi muchos de esos sentimientos que tenía enterrados en mi subconsciente. No quisiera que se convirtiera esta ficha en una larga disertación psicoanalítica, pero la verdad es que, al oír canciones como "A Night Like This", es inevitable que me vuelvan a la mente sensaciones vividas con alguna de esas chicas que ya forman parte de mi pasado, y eso convierte a Smith en un genio indiscutible: "La manera como me miras ahora/Me hace desear ser tú". Quien no se haya enamorado jamás y no haya experimentado ese mismo sentimiento, mejor estaría muerto...
Screw (Frotar) (2:35).- Inneceria canción de relleno situada en el penúltimo surco del disco, que viene a ser muy inferior al conjunto de canciones que lo integran. Este es uno de esos incomprensibles momentos en que viendo la clara superioridad de las caras B, un servidor no se explica por qué razón no se sustituyó "Screw" por otra en el momento de editarse el disco... "The Exploding Boy" o, quizá, "Stop Dead", hubieran quedado perfectas en su lugar. Pero por muchas vueltas que le demos, no podremos preguntárselo directamente ni al Sr. Howard Gray, ni al Sr. Dave Allen ni, desde luego, a nuestro buen Sr. Smith. Así que, hablando más concretamente de "Screw" diremos que pese a su juguetona y trabajada instrumentación, no le hace para nada justicia a una letra que, de haberse cantado algo más como "Sinking", hubiera sido algo mejor de lo que es. La letra nos sigue hablando del amor cuando éste se manifiesta como una necesidad de cambio para impresionar a la persona amada, y cómo esa misma circunstancia disgusta a su intérprete: "La película en tus ojos acerca de cómo cambié/Me enferma la manera en que intento/Hacer cualquier cosa en el mundo/para impresionarte".
Sinking (Me hundo) (4:50).- Y acabamos la audición de The Head On The Door con una de las piezas que aún conservan algo de ese 'sonido Cure' tan característico de sus primeros trabajos tanto en su forma como en su contenido. "Sinking" (Me hundo) puede recordarnos ligeramente a alguno de los pasajes más oscuros compuestos para "Faith" o "Pornography", pero con un talante mucho más comercial (pese a ser la menos comercial del disco). Un tétrico acorde de piano abre el tema, al que segundos después se le une Williams a la batería, que suena doliente y espasmódica, y Gallup al bajo, de sonido limpio pero agonizante. Majestuosos y helados teclados decoran un tema que nos habla de la derrota y de dejarse hundir ante las adversidades que nos vamos encontrando a lo largo de nuestras vidas: "Me estoy deteniendo/Mientras los años pasan/Estoy hundiéndome/Así que me engaño/como cualquier otro..." Una derrota que para nada tiene que ver con el enorme éxito que cosechó The Cure y que llevó a Robert Smith soñar y rozar lo más alto.
Caras B:
The Exploding Boy (El chico explosivo) (2:52).- "The Exploding Boy" es una de las canciones más queridas por los fans de The Cure y así mismo desconocida por la gran masa. Es una canción alegre estilísticamente y en su concepción musical, pero con cierto regusto amargo por la carga emocional que contiene la letra, que plantea el final de una relación amorosa: "Sabía cuando me di la vuelta/Que me apartaría de ti/Y ya no pude mirar hacia atrás" pero los versos finales albergan una pequeña nota para la esperanza: "Dite a ti mismo: bien, empezemos de nuevo/Dite a ti mismo que no es el final/Dite a ti mismo que no ocurrirá más/de esta manera/hoy no". Ciertamente, merecería figurar dentro del disco como "cara-A".
A Few Hours After This (Unas pocas horas tras esto) (2:26).- Indigerible lado B que formó parte del sencillo "In Between Days" en su formato de 12 pulgadas cuya pomposidad desborda a Smith desde un principio, que parece haberse creído Roger Waters construyendo su propio 'muro' al más puro estilo Pink Floyd (y la verdad sea dicha, el rock progresivo jamás fue la especialidad de Robert Smith, acostumbrado a fabricar canciones pop de melodías sencillas y adictivas). La canción es una continua seguidilla de plomizos riffs orquestrales con matices sinfónicos bastante chirriantes y carentes de toda estructura pop; el ritmo de marcha militar resulta cansino y molesto en los prácticamente dos minutos y medio que dura la canción. La letra vuelve a hacer referencia al amor desde un punto bastante apocalíptico: "La mirada antes de que me vaya/Es una mirada para ti/tú sólo tienes que mirar y todo se convertirá en realidad/Y podremos caer/En vertiginosa noche". Y es que no se pueden tocar bien todos los palos...
A Man Inside My Mouth (Un hombre dentro de mi boca) (3:05).- Colorista, vibrante y divertida, así se presenta "A Man Inside My Mouth", una canción de producción brillante y de sonido a lo video-juego de la antigua consola Sega Megadrive... La letra sigue en esa línea surrealista y onírica que caracteriza a la mayoría de los cortes del elepé: "Creo estar en la carrera/Como la noche anterior/Recuerdo a una chica de pie/Una estaba sentada en el suelo/La otra me empujaba hacia abajo/.../Yo estaba sudando como una señora gorda/Y me desperté/Con un hombre dentro de mi boca". "The Head On The Door" es uno de los trabajos de The Cure que más plagado está de imágenes freudianas de todos cuantos haya editado la banda hasta el momento, y eso lo convierten en un disco extraño y único, de grandes aciertos, pero con algún que otro error. Uno de los grandes trabajos de la banda de Smith hasta la fecha.
Stop Dead (Punto muerto) (4:02).- Pero quien escribe esta ficha, opina que la mejor cara B de todas las que integran "THOTD" es esta "Stop Dead", un tema ambiguo y con tintes surrealistas que rezuma ecos de los mejores momentos del anterior "The Top". Una tosca pero efectiva batería sampleada mantiene un medio tiempo mórbido y sugerente, logrado básicamente por un extraordinario Gallup, que describe unas de las mejores líneas de bajo de las que le recuerdo haber oído a lo largo de Lp. La canción es como una parábola de los delirios y estragos que produce la muerte vista desde un prisma apocalíptico, e incluso irónico, donde el propio Smith parece atreverse a platicar con la propia Muerte, la de sotana negra y guadaña en mano: "Antes siquiera abrieras los ojos/Me moví sobre un millón de maneras/Maté sobre un millón de personas". El puente que se introduce a partir del minuto (2:48), a mi entender, es una virguería musical de una plasticidad abrumadora: "Mi rostro en tus manos/Dijiste que estaba al punto/Y me engulliste vivo". Sin duda alguna, una de las canciones más menospreciadas de toda su carrera musical.
Videos:
In Between Days (Dir: Tim Pope, Julio 1985).- Tim Pope, realizador de la mayoría de los clips de The Cure, se reinventa cada vez a si mismo y la imagen que pretende dar del grupo, consiguiendo en los tres vídeos extraídos de "The Head On The Door" unas imágenes excelentes que plasman el lenguaje surrealista de los sueños, acorde con el talante del elepé. Es por ello que Pope juega con la cámara para retratar a la banda de una manera diferente a lo que había hecho hasta entonces. La técnica que utiliza en este primer vídeo, "In Between Days", es el de la cámara en mano y basculación de la cámara de una manera poco vista hasta entonces. Ejes fijos, cámaras movibles y un fondo de color azulado para crear una impresión onírica. "In Between Days" resulta un vídeo con una técnica más que notable donde Pope sorprende por el uso inusual de la cámara, adelantándose a su época. Tim Pope: "Nuestros vídeos no están hechos necesariamente para vender un producto".
Close To Me (Dir: Tim Pope, Septiembre 1985).- Uno de los vídeos más surrealistas en la videografía de los Cure donde los haya, acorde con el talante del largaduración. Todo el grupo metido en un armario y cayéndose por un acantilado hasta llegar al mar, y ahogándose poco a poco mientras el agua del mar empieza a penetrar en él. Claustofóbico, inventivo y divertido.
A Night Like This (Dir: Tim Pope, Marzo 1986).- Vídeo visualmente estilizado, pero algo pobre en su contenido, en donde una serie de "travellings" (movimiento de cámara sobre raíles) se funden progresiva e infinitamente, alejándose una vez tras otra de la banda tocando en playback sobre un fondo tétrico con la silueta de un árbol despojado. Sorprende el tratamiento del montaje y, de nuevo, el manejo notable y poco habitual que Pope hace de la cámara para crear una sensación diferente acorde con el tempo de cada una de las canciones. The Cure están empezando a ver su potencial comercial en los vídeo-clips, cosa que les reportará un aumento más que considerable en su cada vez mayor popularidad.
Bibliografía
-Llorente, Jesús: "The Cure: Las vidas de Robert Smith" (Editorial La Máscara, 1997)
-Sir Richard Francis Bourbon: "The Cure" (Editorial La Máscara, 1993)
Webs de consulta
- www.acureofbloodflowers.com
- http://es.wikipedia.org/wiki/The_Cure
- http://hapserver.homelinux.net/Bloodflowers/index.htm
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