"¿Por qué nadie querrá subir esta cima...?"
The Top (Fiction, 1984)
Formación: R.Smith / P.Thornalley /A. Anderson / L.Tolhurst / P.Thompson
Calificación: ** 1/2
("Para conocerlo")
"Toda banda tiene por lo menos un mal álbum y el nuestro es The Top."
(Robert Smith)
Despuntantes:: Shake Dog Shake, Give Me It , Happy The Man (cara B).
Desdeñables: Bird Mad Girl, Piggy In The Mirror, The Empty World.
He aquí el peor álbum de The Cure considerado por el mismo Robert Smith, si más no el más extraño, desde luego. El trabajo del crítico es duro porque no hay nada categóricamente malo o bueno, hay tantas opiniones como gente en el mundo y la mayoría de ellas correctas pero, teniendo en cuentas eso, sí que se puede establecer un mínimo criterio unitario gracias a un poco de sentido común.
The Top se vertebra en un tiempo incierto para la banda. Tras el debacle emocional que supuso Pornography (1982), y la ruptura momentánea entre Gallup y Smith, The Cure intentan salir del paso con unas canciones más vitalistas y de clara tendencia 'poppys' como lo fueron la mayoría de temas aglutinados en "Japanese Whispers" (1983), un álbum de recopilación de singles al uso. Smith está más pendiente de sus asuntos con Siouxie And The Banshees y con el grupo ocasional que montó con el bajista Steve Severin como lo fue The Glove que de sus propias canciones.
Óbviamente que no estamos para dedicarles esta ficha a dicho grupo, aunque sí merece mucho la pena hablar un poco por encima para comprender el estilo musical de The Top. Cansados mútuamente de sus propias bandas, Severin y Smith unen sus fuerzas para dar forma a "Blue Sunshine" (1983), el único álbum resultante del 'combo' The Glove. Smith tenía prohibido por contrato ser el vocalista fuera de su propia compañía discográfica. Es cuando deciden ambos reclutar a la cantante Jeanette Landray, la por entonces novia del batería de los Banshees, para cantar once de los trece temas que conforman el disco (Smith finalmente se tomó la licencia de cantar en dos de los cortes: "Mr. Alphabet Says" y "Perfect Murder"). El álbum entero era un claro alegato hacia los LSD's y las sustancias psicotrópicas con temas tan fascinantes como psicodélicos. Va a ser precisamente ese estilo psicodélico el que marcará el próximo álbum de los de Crawley.
Tras la publicación de "Blue Sunshine" ambos músicos tienen que regresar a sus respectivas bandas y atender sus obligaciones. Además, Smith y Siouxie comienzan a distanciarse artísticamente hablando, fuentes aseguran que de manera amistosa mientras que otras dicen que de manera odiosa... Pero lo cierto es que Smith decide ir a lo que tenía, reclutando al batería de color, Andy Anderson de su anterior grupo The Glove (el ente más raro que habitará dentro del seno del grupo de Smith durante un tiempo) para su siguiente disco ya bajo el 'sello The Cure'.
Phil Thornalley, productor del mítico Pornography es requerido para reemplazar la carencia de Gallup al bajo y, por primera vez, Smith reconoce que necesita una ayuda con las cuerdas en The Cure. Es entonces cuando decide llamar a un hombre de confianza, Porl Thomson (aunque sólo salga acreditado como saxofonista), para que le eche una mano a la guitarra y él centrarse más en las secciones vocales.
Porl Thomson siempre ha estado ligado de alguna manera a la historia de The Cure. Ya fue músico con Malice y los primeros Easy Cure. Abandonó muy pronto el grupo antes de publicar su primer álbum en 1979 por pequeñas diferencias artísticas con el estilo guitarrístico que Smith empleaba por aquél entonces, pero lo cierto es que Thomson siempre estuvo en la retaguardia. Fundó con Andy Vella una empresa de diseño gráfico llamada Parched Art, que se hizo responsable de algunas de las más famosas carátulas de discos como la de The Top. Y es ahora, en 1984, con la publicación de dicho disco, cuando a Thompson le llega la oportunidad de formar parte de la banda tanto de manera oficial como visual con todas las de la ley. Thompson, nacido en Wimbeldon en 1957, ha sido y es un músico polifacético y de estilo virtuosista. En esta ocasión, Smith lo llama para tocar el saxofón, pero en los directos Porl acaba tocando la guitarra y los teclados.
Aunque todavía hay un quinto miembro más en la banda: Laurence 'Lol' Tolhurst, que pasa a ser acreditado como: "otros instrumentos". Lol empieza a ser un incordio para Smith que no sabe qué hacer con él e insta a Tolhurst a reforzar sus clases de piano para hacerse cargo de los teclados del disco, así como de los posteriores directos.
En Marzo del 84 Smith se haya encerrado con esta buena gente en un estudio de Reading (condado de Berkshire, ciudad natal de otro mito del rock como Mike Oldfield) dando forma al primer single que se derivará de The Top, "The Caterpillar". Las listas de éxitos lo sitúan en la posición nº14 en el Reino Unido, augurándole un futuro prometedor, un éxito que no cosechará el álbum en cuestión, no por cuestiones artísticas ni musicales, sino más por cuestiones puramente de marketing. The Cure era un grupo que había alcanzado cierta comercialidad con singles de éxito como "The Walk" o "The Lovecats" y con The Top acabaron editando un disco demasiado ecléctico y vanguardista para un público poco receptivo a sonidos amorfos e intelectualizados, más en la onda siniestra y punk de The Damned, Siouxie And The Banshees o los Sex Pistols.
Aunque lo cierto es que en el álbum se esconden un par de buenas canciones relucientes de exotismo, <em>The Top</em> acaba pecando de irregular y, sobre todo, de no tener un hilo conductor bien definido, algo que ya les sucedió un poco con "Three Imaginary Boys". Pero a estas alturas, Mr. Smith ya no puede dárselas de ingenuo...
Shake Dog Shake (Sacúdete, perro, sacúdete) (4:56).- Espectacular y potente inicio de un disco que se queda demasiado pronto en agua de borrajas. "Shake Dog Shake" sea quizá el mejor y más vibrante corte que posee The Top y también el que más veces la banda ha interpretado en directo (por algo será...). Esas risas burlescas de Smith que se oyen al principio no dejan de ser un poco paródicas, aunque ni crítica ni fans entendieran en su momento (ni quizá tampoco entiendan ahora pasados casi veinticinco años desde la publicación del disco), que Smith realmente se estaba riendo de sí mismo casi a lo largo del disco entero. La canción recuerda ligeramente a la imaginería propia de un Pornography más calmado y la letra hace referencia a un amigo de Smith que lo compara con un perro que se ha ido ablandando con los años y que sueña con la muerte: "Tan rancio y egoísta como un perro enfermo/Despreciando el sexo como un animal de Dios/.../Y soñamos con la muerte/Y respiramos como perros enfermos". Una colección de riffs electrizantes, una potente base rítmica y un talante entre gótico y punk hacen que sea uno de los pocos temas del disco donde los Cure dan lo mejor de sí mismos y que, de haber tomado por ese mismo camino, seguro que les hubiera salido un disco redondo, me atrevería a decir que incluso más impresionante que un Pornography.
Bird Mad Girl (Pájara loca) (4:05).- Qué lástima que la espectacularidad del inicio y el sonido rockero más genuino de "Shake Dog Shake" queden rápidamente diluidos con la más absoluta ñoñería y el pop más insulso. "Bird Mad Girl" recuerda los peores momentos del Japanese Whispers con esa base electro-jazzística totalmente anodina. La letra es igual de insustancial y habla de los flirteos y los embustes del amor de una manera liviana y descaradamente trivial: "Noche, noche/Mi casa está ardiendo/Me convertiré en hombre en fusión/Perderé mi vida/Para sentir que siento el deseo". Smith juega a sentirse un oso polar para controlar ese ardiente deseo de pasión e intentar frenar sus instintos, pero como dice al final del estribillo: "Esto es imposible...". Los instrumentos que se emplean para la construcción de este tema hacen que tenga una clara orientación acústica: piano, percusiones, guitarras españolas... que chocan radicalmente con la electricidad del tema que hemos escuchado previamente. Algo de fácil digestión y de sonido alegre para la distracción del respetable (un camino equivocado, desde mi humilde punto de vista, para hacer de este disco lo que pudo haber sido y no fue…).
Wailing Wall (El Muro de las Lamentaciones) (5:17).-
No es el mismo caso el de "Wailing Wall" de índole trascendental y sonoridad exuberante. Las figuras tanto literarias como musicales están compuestas con una marcada impronta bíblica y casi mesiánica que nos hablan de "La ciudad santa que respiró/Como un hombre agonizante/Conmovida con lágrimas esperanzadas/Con las lágrimas de los ciegos." Esa ciudad santa a la que hace referencia Smith no es otra que Israel, que habla de ella en esta canción en motivo de un viaje que realizó de gira con Siouxie and the Banshees tras haber visitado el Kotel, o Muro de las Lamentaciones, el sitio más sagrado por los judíos. Según la opinión popular lo que queda del muro son ni más ni menos que los últimos vestigios del Templo de Salomón, doblemente construido y destruido, primero por los babilonios y luego por los romanos que lo dejaron en pie para que los judíos siempre tuvieran el amargo recuerdo de su derrota. Los judíos han rezado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es el lugar más sagrado de la Tierra. Con un tempo lento y un fondo musical onírico, "Wailing Wall" es una pieza casi sacrosanta, que bien podríamos pensar se trataría de algún tipo de oración heterodoxa judaica. Simplemente, me encanta oírla porque me recuerda a los buenos tiempos del "Faith" por ese clima atmosférico y casi litúrgico, de tranquilidad algo mórbida. Los sonidos que se desprenden de su audición, cuyos instrumentos paso por alto enumerar, para mí son de lo mejor logrado de todo el Lp. Además esta canción contiene uno de los temas que más se van a oír a lo largo del disco: el sacrificio, marcado por un poso existencial religioso de orientación cristiana. "Mis pies estaban desnudos y cortados por las piedras/Caminando hacia la tierra prometida". De hecho, el rebaño de ovejas que se oye al inicio y al finalizar el tema es una clara alusión hacia ese mismo tema, ya que la iglesia católica siempre ha jugado con la metáfora de sus feligreses cuan rebaño de ovejas guiadas por Jesucristo. Este sample del rebaño parece usarse aquí de manera más irónica que devota, leyendo la letra en esa misma clave. Para mí, otra de las mejores canciones compuestas por Smith para The Top.
Give Me It (Dámelo) (3:42).- Smith recarga los cartuchos tras la calma dejada por "Wailing Wall" con dinamita pura, y nos ofrece una avalancha de sonidos de una furia incontrolable. "Give Me It" rebosa energía a raudales donde todos los demás temas de The Cure parecen haberse quedado pequeños. "Give Me It" es también toda una lección punk en pleno año 84, cuando todo el mundo creía que había muerto; ésta es otra de las genialidades reservadas por Robert Smith. La visceralidad de su música, del mismo talante rockero que el de "Shake Dog Shake", también la encontramos en su letra con frases tan crudas como: "Mi cabeza está fría/Mis manos están frías/Mi corazón está frío/Mi corazón está negro/Y se detiene cada jodida noche/Todas las noches/Yo espero hasta que se detiene...". Es cuando Porl Thomson entra a hacer la faena por la que inicialmente se le ha requerido en The Top magníficamente con ese saxofón orgásmico y descontrolado. Cabe decir que "Give Me It" hubiera encajado perfectamente dentro de un disco como Pornography tanto por temática como musicalmente hablando, y éste pasa a ser una versión algo más blanda que Pornography (la canción). Versos como: "Sangre espesa nadando alrededor de tus pies/Veo como te estás ahogando/Ahogando/ Ahogando en palabras carnosas", pueden parecer descartes de dicha canción. The Top es así: una de cal y otra de arena, un disco donde encontramos lo mejor de los The Cure, como también lo peor...
Dressing Up (Disfrazándome) (2:51).- En "Dressing Up", Smith vuelve a parodiarse a sí mismo mientras nos relata los sentimientos que le produce su oficio de músico a través de sus vestidos: "Vistiéndome para besar/Vistiéndome para tocar todo esto/Me estoy vistiendo para bailar toda la semana" canta Smith lánguidamente. Un tema claramente narcisista y fetichista tanto en su forma como en su contenido, "Dressing Up" es más un chiste que una canción. No obstante, queda bien colocada tras el torbellino desatado por "Give Me It" con ese medio tempo algo picantón y ese tono claramente hedonista (aunque estos marcados cambios de tiempo hagan que el disco carezca de un ritmo bien definido). "Dressing up" englosa las canciones, llamémoslas 'divertidas' del disco. Y es que, quizá el error más grande de este Lp esté en que hay dos claras tendencias dentro del mismo: por un lado las canciones 'serias' y por otro las 'divertidas'. De canciones de corte divertido también las hubo en Japanese Whispers pero, al contrario que en Japanese..., que no era un Lp en el sentido estricto del término y se le perdonaba al señor Smith que cada tema sonara como le diera la gana, en The Top otro gallo debería cantarle. En mi opinión, creo que este álbum hubiera funcionado mejor con los temas que a mi juicio considero 'serios' como "Shake Dog Shake", "Give Me It", "Wailing Wall" o el propio <em>The Top</em> y descartando los 'divertidos' para caras B como "Piggy In The Mirror", "Bananafishbones" o este mismo "Dressing Up". De todas maneras, este es uno de los pocos temas 'divertidos' que se dejan escuchar y por los cuáles deberíamos romper una lanza.
The Caterpillar (La oruga) (3:40).- He aquí el tema más recordado del álbum, "The Caterpillar" suena agridulce en el conjunto del Lp y parece una secuela algo más delirante que aquella "Lovecats". Se la tomó como cara A del único single derivado de <em>The Top</em>, con las magníficas "Happy The Man" (en la versión 7 pulgadas) y "Throw Your Foot" (en un 12 pulgadas de posterior edición) que pasaron a englosar las caras B del susodicho single que logró alcanzar la posición número 14 entre las lista de éxitos inglesas. Smith nos relata a lo largo de este tema (algo 'kitsch', todo hay que decirlo) los sentimientos del enamorado en pleno éxtasis libidinoso: "Aleteas/Y eres preciosa/Brillas en mi mente/Me tienes hipnotizado/Estoy fascinado...". El cantante compara a su amada con una oruga que se metamorfosea en una preciosa mariposa y teme que ésta se vaya volando de sus brazos: "Chica oruga/Que entras a raudales/Y llenas mi desesperado corazón/Oh nunca nunca te vayas". Musicalmente, el tema tiene momentos surrealistas (con esas azarosas escalas de piano y ese violín chirriante tocado por el propio Smith) y todo él resuenan ecos kafkianos tanto a nivel argumental como sonoro. Por otra parte, hay que destacar el excelente trabajo vocal de Smith en este tema en cuestión en donde se pone a prueba a sí mismo, avanzando poco a poco en sus cualidades como intérprete con personalidad propia de la talla de David Bowie o del desaparecido, aunque genial, Freddie Mercury.
Piggy In The Mirror (Cerdito ante el espejo) (3:37).- A partir de "The Caterpillar" el disco se va perdiendo a sí mismo tema tras tema de una manera irrefrenable. Smith explica que esta canción deriva de una sesión de LSD's con Steve Severin una nocha mientras veían el film de Nicolas Roeg "Bad Timing". La letra está demasiada recargada con metáforas para lo que quiere transmitirnos. "Piggy In The Mirror" habla de la bestia que se oculta en cada uno de nosotros aunque aparentemente no nos lo parezca o bien no la queramos ver. El poso cristiano que se desprende de todo el disco, se haya también concretado en esta canción en algunas de las imágenes que nos describe Smith desde el primer verso: "Formas en la bebida como Cristo/Crujidos en la pared azul pálida/Estoy caminando despacio y rápidamente pero siempre lejos/Retorciéndome, retorciéndome por el suelo". Smith falsea su voz en este tema que parece entonar con la boca pequeña, cosa que le hace perder considerablemente de credibilidad. Lo único que merece la pena de la canción es escuchar el bonito 'solo' de guitarra española que se marca Smith hacia mitad. En resumen, "Piggy In The Mirror" me parece una canción bastante detestable que diría que apenas se soporta a si misma.
The Empty World (El mundo vacío) (2:36).- "The Empty World" es una canción desconcertante donde las haya que, aún a estas alturas de la película, no sé cómo tomármela: si como una obra maestra e incomprendida, salida de la locura de un genio o, más bien, como una broma pesada (apostaría por la segunda opción, y creo que no iría muy desencaminado). Ésta es, sin más, otra de las excentricidades que Robert Smith solía tener por allá en el año 84. "The Empty World" es una canción de temática antibelicista que posiblemente al oyente más avispado podría recordarle vagamente a "Another Brick In The Wall" (1979) de Pink Floyd, queriendo imitar ese carácter épico y conceptualoide: "Tan rígidos como juguetes/Y tan altos como hombres/Y oscilando como los árboles en el viento/Ella habló sobre el mundo vacío/Con ojos como pájaros envenenados". Tambores que suenan ridículos al son de batalla, una flauta travesera insoportable y un ritmo que te da la sensación de no saber lo que estás oyendo: si a uno de los mejores grupos de rock de todos los tiempos, o bien a la banda municipal del pueblo... Y es que "The Empty World", a mi juicio, es el peor y más vergonzoso corte de los que contiene <em>The Top</em> que pretende sonar serio cuando yo, personalmente, me parto de risa ante semejante charlotada.
Bananafishbones (Los huesos del pez plátano) (3:12).- El tema más raro del disco y quizá de toda la historia de The Cure. "Bananafishbones" es un tema que musicalmente está bien y tiene cierta gracia, pero no en un disco como este que esperaba ser algo más serio. Parece un tema más próximo a los singles contenidos en Japanese Whispers, y de hecho no desentonaría en absoluto sonando junto con temas como "The Walk", "The Lovecats" o "The Dream". De hecho, veo más propio a "Lament" dentro de The Top que "Bananafishbones". Pero hablando más en concreto, "Bananafishbones" está basado en el relato "Un día perfecto para el pez plátano" de J. D. Salinger (el mismo autor del relato de culto "El Guardián entre el centeno"). La letra es una amalgama de frases surrealistas sin ningún tipo de sentido: "Un palacio de piedras/De tus huesos del pez plátano/Te compraría hace cien años/Para celebrar nuestra diferencia/Teorizar y hablar de ti/Hasta que estuvieras cansada y vieja". Se habla de un suicidio en el sentido kafkiano: "Pon un pedazo de metal en tu cabeza, dijiste/Suicídate/Hazte hippa hippa hippa hippa...". Musicalmente es un tema vigoroso y alegre aunque hable de atrocidades del tipo: "No pienso/No pienso/Hago uso de todo este tiempo/Oh mátame bésame una vez". La verdad es que acaba de decirlo el propio Smith en la misma letra de la canción: "no pienso", y lo cierto es que no sé qué debería pensar en el momento de componerla...
The Top (La cima) (6:50).- Y al fin llegamos a culminar la cima de un disco amorfo y extraño con la canción-título del Lp que nos ha ocupado en esta ocasión: <em>The Top</em> es una canción hipnótica y lisérgica que parece más un descarte de las sesiones de grabación de The Glove con Steve Severin. La canción suena triste y algo tediosa en el conjunto del disco, pero destella genialidad incomprendida, incomprensión que más adelante nos explicará mejor nuestro compañero Aliester en el epílogo de esta ficha. Musicalmente es un bucle que se repite cíclicamente durante seis minutos y medio, y ello la convierten en la canción de más duración contenida en este Lp. Y es que <em>The Top</em> (la canción) suena ora misteriosa ora mustia dentro de un disco que no acabó de cuajar ni entre los fans ni entre la crítica en general. Curiosamente, Smith ya parece vaticinar su fracaso desde el primer verso: "No me importa/Si sólo pudiera decir eso/Y no me sintiera tan enfermo y asustado/No me importa..." Este es el pasotismo propio de un artista que sabe de antemano que nadie va a comprender su nueva obra. "Esta cima es el lugar/Adónde nadie va..." reza el estribillo de la canción como presagio de lo que sucederá con el disco entero.
Caras B:
Happy The Man (El hombre feliz) (2:45).- La sencillez y la "atmósfera Cure" que Smith crea en esta cara B, no consigue crearla en casi ninguno de los temas "A" que hay recopilados en <em>The Top</em> (y digo "A" con toda la ironía del mundo). Y es que quizá nos encontremos ante la cara B más injusta y menospreciada de toda la carrera de la banda. Con "Happy The Man" guardo un especial y entrañable recuerdo, y es que fue la canción con la que tomé consciencia, un cálido día de agosto por allá el año 2001 (ante la inminente caída del World Trade Center), de que The Cure se iba a convertir en el grupo que cambiaría mi vida por completo. Creo que ya lo he explicado en alguna ficha anterior, pero yo a los Cure los descubrí casualmente en un concierto que echaron por la tele (precisamente de la gira de 1984 del <em>The Top</em>: Live in Barrowland, tocando en pleno corazón de Glasgow). Recuerdo vivamente cómo me sedujeron por completo con esta simple melodía y con el clima oscuro de su música (yo por aquél entonces poco sabía de términos como: dark, siniestro o rock gótico...). Sencillamente me quedé absorto escuchando a Smith cantar esta perturbadora letra: "Nunca lo entenderé/(Ven más cerca y te susurraré)/¿Quién estaba de pie bajo la lluvia?/Si sólo pudiera recordar lo que él dijo.../(Y cómo todo comenzó)/¡Feliz el hombre de cara sonriente!". Un bajo (Thornalley) como los que antaño tocaba Gallup y una sonora batería (Anderson) parecen transportarnos hacia un clima de pesadilla como tan sólo "The Figurehead" o "Other Voices" podían hacerlo. ¡The Cure no están muertos y canciones como esta modesta cara B lo demuestran! En aquel concierto de Glasgow del 84 vi cantar a Smith tan apasionadamente que logró que me hiciera fan suyo al momento, y ahora, casi siete años más tarde, continuo emocionándome escuchando temas como "A Forest", "Faith", "Lament" o esta "Happy The Man". Señoras y señores: ¡estos son los Cure que me gustan!: los Cure que apelan al lado más oscuro del alma, los Cure que me enamoraron con canciones así. ¿Qué tienen de especial "Bird Mad Girl", "Piggy In The Mirror" o "Bananafishbones" (que suenan más a caras B que otra cosa) que no tenga "Happy The Man" para merecer un lugar privilegiado dentro de un álbum como <em>The Top</em>, cuyo sonido es The Cure al ciento por ciento...?
Throw Your Foot (Lanzo tu pie) (3:40).- Absolutamente loca e incontrolable cara B que se acompañó junto a "Happy The Man" en la edición maxi del 12 pulgadas de "The Caterpillar". "Throw Your Foot" hace referencia a esos temas etiquetados por mí como 'divertidos' de la época transitoria de <em>The Top</em>: "¡Es gracioso cómo tu cara se hace más grande/se hace más grande en esta atmósfera/y tu boca se seca con cada uno de tus movimientos". Smith busca una nueva dirección musical para los temas de su banda, y este tema será un primer tanteo hacia The Head On The Door (1985), con más autonomía sonora que este extraño e incomprendido <em>The Top</em>.
Videos:
The Caterpillar (La oruga) (Dir: Tim Pope, Julio 1984).- Gracioso y curioso vídeo en dónde se ven a los The Cure metidos dentro de un invernadero bailando al son que tocan. El vídeo fue grabado durante un día entero y está firmado por el realizador Tim Pope, que ya había colaborado anteriormente con la banda, pero que será el máximo responsable de la nueva imagen que la banda adoptará de ahora en adelante.
Epílogo por Aliester:
“Esta cima es el lugar al que nadie va” reza Smith en el tema homónimo del The Top como presagiando que nadie vaya a interesarse demasiado por el último engendro salido de su garganta, asumiendo que la senda abierta por su nuevo trabajo no conduzca a ninguna parte o simplemente le precipite al abismo.
Y en efecto The Top es uno de los álbumes más extraños de la historia del rock, y sin duda el más extraño de la década de los ochenta con todo lo que ello implica, y esto, se quiera o no se quiera, le confiere un carácter único: se trata de la rareza más extraordinaria en el catálogo de la banda, de la gema inclasificada e inclasificable a la que nadie encuentra más responsable que la magia siniestramente circense que se esconde en la mente de Smith. “Es un disco de transición” dijeron algunos, pero hacia dónde? Nadie lo sabe todavía.“Es una colección de temas a medio terminar” dijeron en Inglaterra como si el terreno de la lírica y la épica fuesen una delicia gastronómica susceptible de quedar a medio camino de su plenitud como un filete demasiado crudo. Es un delirio surrealista, una maravilla ora naïf ora kafkiana, un recorte tras otro de aciertos y fantásticos errores, un paisaje nunca visto pensé yo tras permanecer varios minutos boquiabierto ante el expresionismo dantesco de Banana fishbones.
La sensación general es de que hoy se sabe tan poco del The Top como antaño y creo que sin duda eso ensancha los horizontes artísticos del álbum. ¿Qué sabemos? En mi opinión poca cosa, pero bendita la hora en que Smith decidió colorear tan excéntricas melodías con tan extrañas gamas cromáticas evocando imágenes que jamás nadie ha sabido reproducir. Y por ello ha pagado un alto precio: permanecer toda la eternidad clavado en la discografía de The Cure como un hijo bastardo al que nadie reconoce paternidad. Huelga decir que me parece injusto.
En efecto el The Top supone un puñetazo directo a las narices de la “new wave”, al estómago del “siniestrismo británico” ya trasnochado, y una coz en las rodillas del término “obra conceptual”. Smith se ríe de todo ello mientras grita “muévete perro muévete” porque ya no importa si “la montaña se mueve”.
Y creo que lo que mayor satisfacción debiera de producir en Smith es el hecho de que pasen los años y permanezca la incertidumbre, la confusión y la sensación de perplejidad que golpearon en el rostro a público y crítica el primer día tras la primera desconcertante audición.
¿Por qué? ¿Por qué le cuesta tanto a la crítica asumir que todavía no ha encontrado adjetivos para describir el The Top? sencillamente porque no le sirve la terminología de uso y abuso habitual para encorsetar los trabajos de la mayoría de bandas de culto británicas. Admitámoslo, The Top es una obra de vanguardia, un dibujo demasiado complejo para el que no sirven los instrumentos habituales de descripción e interpretación: en definitiva, quizás se trate de la obra espontánea, desordenada, provocativa, disoluta, e incomprensible de un pequeño genio en ciernes. Porque sí, porque “The Caterpillar”, “Dressing up” y “Piggy in the mirror” rezuman genialidad a borbotones y nadie puede negarle esto a Smith por mucha basura que nos haya arrojado a la cara: porque “Wailing wall”, “The Top” y “Empty World” son el tríptico más logrado del arte de la locura visionaria de los superdotados angustiados ante la “insoportable levedad del ser”. Y finalmente porque “Shake dog shake” posee el poder de barrer de un plumazo la apatía cadenciosa y lastimera de los Cure más insulsos.
Con el The Top Smith se reinventó a sí mismo y reinventó a The Cure, lástima que decidiese dejarlo ahí, soltando un inmenso interrogante al aire, dejándonos sin resuello, muriendo por saber qué habría sido de la banda si Smith no hubiese dejado de ser “el nervio retorcido”, la “bestia que espera” (Piggy in the mirror).
¿Es así como debe ser? ¿Debe el The Top por su inexplicable naturaleza de animal extinguido permanecer en tierra de nadie? Perseguido siempre por no querer parecerse a sus hermanos, vilipendiado por no ser la compañía ideal de las masturbaciones mentales de miles de jóvenes en las tardes lluviosas de otoño. Quizás sí: en una falsa dictadura de la estética sonora y la decencia puritana el destierro es la mejor opción.
Muchas luces y sombras cruzan la historia de The Cure pero la musa que habita en el corazón de Smith jamás ha vuelto a vestir tan oníricos ropajes, ni a silbar tan desconocidas melodías como en aquel ya lejano mayo de 1984, a la zaga de George Orwell. Luego llegarían otros álbumes, canciones pop, y más lágrimas que Smith nunca vertió, y como en un cuento de Lewis Carroll al final no sabes si debes amarle o despreciarle. Dejemos que así sea.
“This Top is the place where nobody goes”.
Bibliografía
-Llorente, Jesús: "The Cure: Las vidas de Robert Smith" (Editorial La Máscara, 1997)
-Sir Richard Francis Bourbon: "The Cure" (Editorial La Máscara, 1993)
Webs de consulta
- www.acureofbloodflowers.com
- http://es.wikipedia.org/wiki/The_Cure
- http://hapserver.homelinux.net/Bloodflowers/index.htm
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