W
i
s
h
1992
 
1
Nombre Francisco
Edad 20
País España (Málaga)
12/04/2002

Cuando lo escucho y miro la portada, tengo la terca mania de imaginar los pliegues de una larga falda blanca, al son de cualquier canción del disco. Si pudiera resumir en pocas palabras el significado del disco, quedaría impregnado de un rojo carmesí tan intenso como el dolor que produce una herida de sangre. Es el sentido completo de "abierto" (open). Me deja noqueado y no puedo asemejar a nada tan obstinadamente abierto. Justo al son de esa falda blanca, puedo vislumbrar unos ojos llorosos, a los que le vuelan las lágrimas por culpa del viento de la nostalgia.

 
2
Nombre Mayca
Edad 40
País España
21/07/2009

La portada de WISH es tal vez una de las más sugerentes de la discografía de The Cure ya que el uso de elementos simbólicos combinados con sutiles alusiones a las canciones del disco nos ofrece la posibilidad de jugar con las interpretaciones desde una visión onírica y subliminal. Los colores predominantes son el rojo y el azul. Las líneas negras, irregulares, emborronadas, nos muestran un disco denso, complejo, lleno de metáforas.

LA PORTADA: la esfera azul, algo descentrada, salpicada de nubarrones hace referencia al individuo, a su mundo interior. Los dedos oculados (con ojos) son los sentidos a través de los cuales se percibe y se interioriza ese contacto con el exterior, a veces desvirtuado, desubicado, como en OPEN. También la carga simbólica de este dibujo nos hace pensar en la fecundidad, en la perturbadora agresividad de unos dedos fálicos que amenazan atrapar a ese óvulo aislado cuyas rendijas en forma de estrella ofrecen una puerta a la penetración de nuevas experiencias. El pájaro, el ojo alado, un enigma atávico, podría simbolizar el vuelo amoroso (HIGH) pero su amenazadora apariencia también nos obliga a asociarlo con el desengaño (APART), la desilusión (FTEOTDGS) y la fatalidad del desamor (CUT). La vulnerabilidad de la esfera, del YO, con esas nubes que para Smith siempre representan un barrunto de lluvia y lágrimas como en los desencantos de WENDY TIME, los efectos lastimosos del paso del tiempo en A LETTER TO ELISE, los desacuerdos de pareja en DOING THE UNSTUCK... nos revelan la fragilidad del sentimiento amoroso conduciéndonos a la ruptura (CUT) y al alejamiento (END). Hay tres canciones no citadas todavía: una difícil de ubicar en este disco emotivo y sórdido: "Friday I'm in love", tal vez porque romper la tónica opresiva forma parte también de la vida misma, un canto trivial al amor naciente, optimista, vinculado al quinto día de la semana, el quinto dedo oculado, el pájaro de la ilusión que revolotea como una nueva esperanza casi adolescente. "TO WISH IMPOSSIBLE THINGS" es un hermoso canto nostálgico...\"recuerda cómo solía ser...henchido del deseo de cosas imposibles \". Como siempre, Smith nos devuelve al desencanto de sus poemas oscuros. Pero acorde también con su estilo nos dedica la más simple, sencilla y conmovedora canción de amor (TRUST) que nos vuelve a reconciliar con la fe y la confianza en éste... porque de eso se trata ¿no? CONFIAR, CREER.

LA CONTRAPORTADA: la alegoría a la intimidad femenina, no la sonrisa vertical de la literatura erótica ya muy manida, sino la mirada vertical, el eterno femenino que simboliza el deseo,la predisposición a amar, la abertura a urgar en lo más profundo del alma humana, de ahí esa luna azul pálido, la contrapartida del YO, de la esfera, el TÚ, irradia a modo de un sol que llora las diversas canciones y líneas inextricables de la vida misma. Nuevamente una visión cósmica del amor humano.